Confección


Materiales

Para pintar se utilizaron acrílicos de dos colores: rojo carmín y azul ultramar (además de blanco, negro, y gris cálido). La decisión de usar una paleta de colores limitada se debe a que en trabajos anteriores, al tener un uso del color más libre, el resultado final terminaba viéndose desordenado y los colores no interactuaban entre sí. 


Herramientas

Se ocuparon espátulas para pintar, las que otorgaron textura a la obra final y permitieron experimentar más con el acrílico en cuanto a capas y materialidad. Cabe destacar que es la primera vez que se utiliza esta herramienta, ya que previamente sólo se ocupaba pincel. Además de esto se utilizó un mezclador de plástico.

Proceso

El primer paso fue dibujar el autorretrato en el bastidor tomando de ejemplo un bosquejo previo que se hizo en la bitácora. Luego, con ayuda de un pincel, se remarcaron los bordes del dibujo con una capa de acrílico suave, y se aplicó una capa de aguadas al fondo y todo lo que no fuera rostro. Esto se hizo para tenerlo como guía al momento de pintar y para que no se perdiera el dibujo con la pintura.


El rostro fue lo primero que se pintó en ambos cuadros. Se usó un pincel para aplicar la primera capa de pintura y así tener una base de color pareja sobre la que pintar con espátula. Usar pincel en la primera capa permitió ahorrar un poco de material y que no queden espacios en blanco.


Los retratos se fueron construyendo mediante varias capas de acrílico, superponiendo colores y dándole forma a la pintura con la espátula. La mezcla entre el negro y el azul sirvió para hacer las sombras más oscuras del primer retrato, y en el segundo se ocupó negro y rojo para éstas, como se aprecian en la vestimenta. El uso de sombras ayudó a darle más volumen y profundidad a la obra, ya que en las primeras etapas el retrato, al no tener muchas sombras, se veía demasiado plano. 

Evolución de los autorretratos a medida que se le añadían capas de acrílico

Evolución desde bosquejo a obra terminada

Modificaciones

La obra final sufrió varias modificaciones. En un principio la obra se iba a componer de tres autorretratos, y por motivos de tiempo (paros e imprevistos familiares) tuvo que reducirse a dos. Otro de los cambios fue que la serie iba a tratarse de un autorretrato repetido tres veces, donde la variación estaría en la sombra que se le daba a cada uno (sin sombra, sombra mitad de cara, sombra completa), y a medida que avanzaba la pintura se decidió que los tres autorretratos portaran un traje de payaso diferente en vez de una variación en las sombras.